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No nos callamos más

A raíz de una denuncia de abuso sexual ocurrida la semana pasada en San Jorge, la asociación civil Las Chuecas recibió una oleada de relatos similares y organizó una convocatoria exigiendo justicia

Por Manu Abuela

La causa

El martes 20 de junio por la mañana, mientras la población de San Jorge desayunaba con sus familias por tratarse de un feriado nacional, una jóven radicó una denuncia en la Comisaría de la Mujer por abuso sexual contra dos hombres de 25 años -un estudiante de ingeniería en Córdoba y un jugador de fútbol de un club de la localidad- que ella consideraba, hasta hace unas horas atrás, sus amigos.

Los nombres, tanto de la víctima como de los victimarios, no tardaron en circular. Y las dudas y preguntas tampoco “¿Cómo puede ser posible?”, “¿Será verdad?”, “¿Una chica formada puede sufrir una violación?”, “¿Serán culpables estos chicos bien?”.

Vamos a derribar un mito: las personas que abusan sexualmente de otras no son completos desconocidos. De hecho, las estadísticas indican que el 70% de las violaciones las perpetran personas conocidas por la víctima, ya sea un familiar, pareja, ex pareja o amistades.

La cronología de los hechos acaecidos el martes a la madrugada no nos interesan. Lo que sí nos ocupa es lo que sucedió después de la denuncia. Ambos jóvenes fueron detenidos el miércoles y llevados a la alcaidía de la localidad de Sastre. Mientras sus familias buscaban abogados que los sacaran de ahí, la víctima junto a su representante legal se constituyó como querellante en una causa penal que nacía con dos carátulas, una para cada uno de los jóvenes: abuso sexual con acceso carnal para el ingeniero en potencia y abuso sexual gravemente ultrajante para el jugador, para ambos agravado por el concurso de dos o más personas.

El viernes pasado la víctima se presentó ante el juez en una audiencia cautelar donde solicitó que los agresores no estén presentes. “Siento que me cuidaron, en ese sentido. El juez -Pablo Ruiz Staiger- me preguntó cómo me sentía y cómo estaba viviendo esto, pero no me hicieron repetir toda mi declaración. Yo dije que para mí esto era una película de terror y nunca me lo hubiera imaginado de ellos, porque eran gente de mi confianza. Me cuesta mucho ponerlos en el lugar que ellos mismo se pusieron”, dijo la jóven a El Impreso del Oeste.

Sobre esta audiencia, prosiguió “me sentí cuidada por el juez, que me hizo preguntas acordes. No sentí que me revictimizaron, sino que me dieron el lugar para expresarme. Me cuidaron y me trataron bien. Espero que el martes sea igual y que esto siga así, porque atravesar este proceso es muy doloroso”.

Por falta de pruebas, tras no poder presentar los resultados de las muestras y pericias, los abogados defensores -Marcela Rinero y Lucas Combina- decidieron pasar la audencia para el día martes 27.

Ese día llegó y la población sanjorgense estaba expectante de lo que pasaría: si los imputados quedaban en prisión preventiva, aguardando el proceso judicial y la sentencia tras las rejas, o en libertad bajo fianza. El fiscal Carlos Zoppegni había adelantado que pediría la preventiva para que permanezcan en la cárcel.

“La prisión preventiva es lo que yo quiero y sé que mucha gente lo desea también. Pero veremos, internamente trato de darle lugar a la posibilidad de que queden libres porque ya sabemos cómo es la justicia y no me quiero generar expectativas para que no sea un golpe duro” dijo la víctima el lunes.

Y así sucedió, el golpe no se hizo esperar. Un cachetazo que dejó perplejos a muchos, y a otros enojados, porque la decisión del juez Martín Torres, rechanzando el pedido del fiscal, fue dejarlos en libertad y que transiten la causa en estado de libertad como los abogados defensores solicitaron.

Los jóvenes quedaron bajo libertad pagando una fianza de un millón de pesos y tienen prohibida la salida del país. Para el estudiante de Córdoba, Torres le prohibió su ingreso a San Jorge hasta que la justicia lo solicite y al jugador le dieron una perimetral de mil metros de acercamiento en relación a la víctima.

Tanto Zoppengi como el abogado defensor de la víctima, Martín Durando, aseguraron a varios medios de la localidad que apelarán la decisión del juez e intentarán que los procesados cursen el juicio en prisión.

Pero la repercusión no se hizo esperar y las redes sociales estallaron, con la foto de los hombres, con mensajes de repudio, con frases como “San Jorge: la ciudad de la impunidad” o “la vida e integridad de las mujeres, ¿vale un millón de pesos?”.

La bronca

“La información sobre el ataque sexual ocurrido la semana pasada llegó a nuestro teléfono del socorro el mismo martes y nos pusimos a disposición de la víctima para lo que necesitara, brindándole la información sobre el procedimiento que comenzaba a transitar”, expresó Mariana Gómez, integrante de la Asociación Feminista Las Chuecas, que funciona desde el año 2017 en la localidad de San Jorge.

“Siempre se respetan las decisiones que las mujeres acompañadas tomen. Y, como en este caso puntual al comienzo el pedido fue no hacer ningún tipo de convocatoria así lo hicimos, respetando sus tiempos” dijo Eloísa Depetris, de la misma agrupación, sobre lo sucedido. “Sin embargo, desde nuestras redes expresamos el viernes pasado que este hecho no es aislado, ni único”, prosiguió.

Si los casos se suscitan a montones, ¿Qué hace que éste sea particular, tomando relevancia? Depetris esboza una teoría, expresando que “considero que tomó trascendencia porque es un caso de abuso de dos jóvenes que, podríamos decir, son de buena clase social. Porque pareciera que los abusadores sólo son los pobres, de gorritas, los marginados”.

Gómez, por su parte, agregó que “creemos que este hecho tiene un eco diferente porque no se trata de algo nuevo, sino de algo que se repite. Es un acto tan agresivo que nos lleva a otros anteriores, donde no tuvimos la misma respuesta legal y aún estamos a la espera. En este caso puntual lo que hace la diferencia pasa por la actuación del fiscal, de la justicia, con la responsabilidad que se toman estos hechos. En esta ocasión nuestra sociedad no va a permitir el silencio. Esto tiene que ser ejemplificador y que la sociedad sepa que nadie puede abusar de otras personas”.

Las Chuecas postearon en su cuenta de instagram –@laschuecassj– una cajita de comentarios donde las mujeres podrían contar de forma anónima o no, si alguna vez vivieron una situación similar a la ocurrida el martes 20. Y la ola de mensajes no se pudo contener, inundando a toda la sociedad con más preguntas que certezas.

“Tenía 5/6 años. El papá de una amiga mía abuso de mí. Recién pude entender que fue abusó años después”.

Anónimo

“Me pasó una vez de salir a un boliche de San Jorge con una amiga, tomar con ella de una jarra de un chico y no acordarme de nada más. Tengo recuerdos de que el chico me llevaba en un remis a su casa, después que estaba en su pieza y él abusando de mi. Me levanté a las 3 de la mañana en su pieza. A la semana su mamá me invitó a tomar mates… uy lo defendió pidiéndome que no dijera nada”.

Anónimo

“Mi ex marido me obligaba a tener sexo con él amenazándome que si no se llevaba a mi hijo y no lo iba a ver nunca más”.

Anónimo

Mujeres inconscientes, pastillas, manoseo, relaciones no consentidas, adultos abusando de menores. Muchas confesiones de abusos en primera persona, sin denuncias hechas a raíz del temor, del desconocimiento, de la expiación de la causa -por haber pasado más de 30 años- o del descreimiento en la justicia.

“Pusimos a disposición nuestra escucha a través de las redes y estallaron. Nos sorprendió tremendamente, porque nunca nos dejamos de sorprendernos de tanta violencia, que las mujeres hayamos soportado tanto. Nos sorprendemos un poco más y nos encontramos con muchos hechos y los visibilizamos para darles respuesta, de forma anónima, diciéndoles que las acompañamos”, expresó Gómez.

Por su parte, Depetris dejó en claro que “la gente no denuncia porque hay tantos violadores sueltos, femicidas impunes. Es esperable que tengan miedo de afrontar un proceso doloroso como el legal y no obtener respuestas. Pero la movida en Instagram sirve porque es importante que la población sepa que esto sucede y que ya no queremos más que el camino de las pibas sea el silencio”.

La convocatoria

A raíz de que la sociedad tomara conocimiento de la decisión del juez Torres sobre liberar bajo fianza a los procesados, el enojo caló aún más hondo. En respuesta a los deseos de manifestarse de los habitantes, Las Chuecas organizaron una convocatoria para ayer jueves a las 10.30 frente a fiscalía con la consigna “¡HARTAS!”.

“El tiempo de callarnos la boca caducó, ya no nos para ni el patriarcado, ni la injusticia, ni el miedo. Estamos hartas de que se crea que con nosotras se puede hacer lo que quieran, no somos objetos”, expresó Depetris.

El escrito que la asociación civil compartió expone la necesidad de congregare para unirse, abrazándose en el dolor pero sintiéndose fortalecidas y nunca más solas. “De la justicia esperamos que esta vez, tome este caso con profesionalismo, con respeto, que se haga justicia, que desarchive situaciones similares y trabajen es esos también” culminó Depetris.

Por su parte, Gómez dijo que “queremos que nuestra ciudad debe dejar de hacer oídos sordos y acompañe, junto con todas las instituciones, formando una red para que la prevención sea una realidad. Si sabemos que existen tantos casos de violencia y abuso sin respuesta, debemos saber contener mínimamente. Y sin las instituciones esto no se logra. Desde Las Chuecas insistimos con esto: hay que involucrarse, hay que prevenir y tener info clave y precisa desde cada lugar”.

El texto de convocatoria al evento culmina afirmando “es utópico pensar en un mundo donde los procesos judiciales sean amenos con las mujeres, pero no en uno donde nosotras estamos de la mano. Y esa es la invitación. Porque en la unión está la fuerza”.

Esa mañana más de 100 personas se acercaron con su cartel para declamar su disgusto con el accionar de la justicia en éste y otros casos de violencia de género, donde la consigna central giró en torno a la importancia de una reforma judicial con perspectiva de género.

Las mujeres pegaron sus carteles en la pared de la policía local y realizaron pintadas con stencil negro con la palabr “HARTAS”, que las convocó.

“Recalcamos una vez más la importancia de salir a la calle y expresarse cuando nos conmueve la causa, cuando la injusticia nos moviliza. Porque hoy más que nunca no nos quedan dudas de que la salida es colectiva”, expresó con el megáfono Magdalena Podewills, una de las integrantes de la agrupación feminista.

Por su parte, alumnos y alumnas del establecimiento educativo E.N.S. 41 “José de San Martín”, de la misma localidad, se reunieron el mismo jueves pero a las 19:30 afuera de la institución donde uno de los acusados transita sus estudios de Tecnicatura en Recursos Humanos.

“Sabemos por derecho constitucional que el establecimiento no puede negarle la entrada. Sin embargo, queremos dejar en claro nuestra postura como alumnado y futuros formadores y educadores: ¡Repudiamos sus acciones y no lo queremos dentro de la escuela!” versa un tramo de la convocatoria.

A pesar del frío, la ciudadanía también acompañó con carteles la manifestación estudiantil, en una jornada que abrió la posibilidad, además, de repensar el rol de las escuelas en la formación en educación sexual integral de sus estudiantes, para trabajar en la prevención de este tipo de delitos contra la integridad de las mujeres y disidencias, y sus otras múltiples funciones.

Según la ley 26485 sobre violencia contra la mujer, la violencia sexual puede definirse como aquella que implica la vulneración en todas sus formas, con o sin acceso genital, del derecho de la mujer de decidir voluntariamente acerca de su vida sexual o reproductiva.

Esta vulneración puede darse través de amenazas, coerción, uso de la fuerza o intimidación, incluyendo la violación dentro del matrimonio o de otras relaciones vinculares o de parentesco, exista o no convivencia, así como la prostitución forzada, explotación, esclavitud, acoso, abuso sexual y trata de mujeres.

Si sufriste una violación es importante que sepas que tenés dos caminos para realizar la denuncia: dirigirte a la comisaría o al hospital. Se recomienda ingresar a la institución de salud sin bañarse previamente, guardando la ropa íntima en bolsas, donde todos los fluidos puedan ser conservados para el posterior análisis -todo ello servirá como pericia al momento de armar la denuncia en contra del/los agresor/es-.

Además, recordá que para denunciar sólo necesitás tu DNI y podés estar acompañada en todo momento de una persona de tu confianza, cualquiera sea ella.

Una recomendación es ir escribiendo -ya sea en un block de notas a mano o desde el celular- todo lo que vas recordando del hecho. Al ser situaciones traumáticas, los recuerdos vuelven como flashes y muchas veces se van rápidamente, por el shock emocional.

Recordá que podés asesorarte llamando la línea nacional 114, que brindamos atención, contención y asesoramiento a mujeres y LGBTI+ en situación de violencia de género. A nivel provincial podés llamar o comunicarte por whatsapp con el 342 5380139. A nivel local, podés comunciarte con el área de género correspondiente -si es que tu localidad tiene una- o contactar al grupo feminista de tu localidad o más cercano.

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